August 28th, 2017 by carlos Alejandro

Venezuela: Huele a Dictadura

160 VENEZUELA: HUELE A DICTADURA (c)

Por Carlos Alejandro

14 de Agosto de 2017

Lo hemos venido repitiendo a lo largo de estas colaboraciones para Grupo Foro. Con la creación de la asamblea constituyente, Nicolás Maduro dio un paso trascendente en el camino hacia una dictadura en Venezuela.

Para comenzar, que se sepa, una asamblea constituyenmte está para escribir una nueva carta magna, pero en el caso venezolano ésta ha adquirido un poder que hasta ahora nadie conocía: el de desaparecer órganos del estado, nombrar y quitar funcionarios a su antojo, decretar elecciones, etc.

Resulta que el constituyente, presidido por Delcy Rodríguez, iracunda y gritona ex ministra de relaciones exteriores, tuvo la ocurrencia de cesar a la fiscal general, quien, con la ley en la mano, se oponía a las arbitrariedades de Maduro y dio la razón en varias ocasiones al congreso controlado por la oposición.

Es obvio que el constituyente dictará una nueva carta magna exclusivamente para cerrar todos los caminos a la oposición y otorgar todos los poderes al gobierno chavista. En un acto por demás demagogo, Maduro se presentó ante el congreso a “ponerse a sus órdenes, para lo que disponga”.

Ello quiere decir que las facultades del presidente serán fortalecidas en extremo para enfrentar cualquier signo de oposición que pueda aparecer en el futuro camino del socialismo venezolano que irá inclinándose paulatinamente hacia un desdibujado comunismo, al estilo cubano. El problema para Venezuela es que Maduro no es Fidel.

Venezuela tiene un problema muy serio, semejante al de Cuba. La economía cubana descansa sólo en el azúcar en tanto Venezuela sólo depende del petróleo, porque no ha producido nada en sus largos años de prosperidad dedicándose a gastar los ingresos en la buena vida, sin crear bases económicas y de desarrollo para un futuro. Y aquí están los resultados. Tiene que importar todo para su subsistencia.

Todos los órganos del estado venezolano serán hechos por el constituyente a imagen y semejanza de un régimen dictatorial donde no existan bases para una oposición que haga sombra al socialismo. Se cerraràn todas las puertas para la crítica y para el debate de las ideas que no sean las socialistas.

Y ni qué decir del ejercicio de una democracia plena, ésta prácticamente va a desaparecer y la oposición no tendrá cabida en el nuevo esquema político y económico de la Venezuela de Maduro.

El ejército y la policía jugaràn un papel central en el control público, tal y como existía en los regímenes totalitarios detrás de la cortina de hierro. Las libertades, en suma, se van a restringir al máximo.

Pero tal vez se pueda abrir una pequeña rendija en el supuesto que el constituyente decida adoptar la reelección del presidente de la república. Este supuesto es bien real, porque Maduro tal vez no resista la tentación de perpetuarse en el poder, dado que, según él y muchos de sus seguidores, está haciendo un papel extraordinario.

Tal vez vea con buenos ojos el caso de los Ortega, Daniel y esposa, en Nicaragua; de Evo Morales en Bolivia; de Correa en Ecuador, quien, aunque ha dejado la presidencia en un cercano colaborador, mantiene prácticamente el poder político del país.

Y esta eventual idea de Maduro de mantenerse en el poder, en caso de decidirse, no será muy del agrado de otras relevantes figuras del gobierno, quienes también aspiran a ocupar el puesto más alto de la república. El general Diosdado Cabello no ha ocultado jamás su desagrado por la decisión de Chávez de nombrar a Maduro como su sucesor y de presentarse a la candidatura presidencial en el 2018.

Hay mucho camino aún que recorrer para el final de lo que apruebe la constituyente, pero no se ve un panorama claro y positivo en lo que aterrice, dado que todos los más de 500 diputados, son amigos de Maduro y gente muy involucrada con el régimen. Así que adiós libertades en Venezuela.